Empezamos
la
descripción
de
las
fuentes
de
la
zona
de
El
Alforjal,
con
la
más
próxima
al
pueblo
y
a
la
carretera
de
Aranda.
Se
trata
de
la
fuente
de
Maximillo,
que
durante
mucho
tiempo
fue
utilizada
por
Sebas,
más
para
conservación
del
vino
que
como
medio
para
la
obtención
de
agua.
Precisamente
esta
apreciada
función
de
bodega,
su
prolongado
uso
como
tal
en
el
tiempo
y
su
cerramiento,
han
hecho
que
hoy
día
se
conserve
en
un
todavía
relativo
buen
estado,
actualmente custodiada por los hermanos Puebla.
Tiene,
como
el
resto
de
las
fuentes
de
El
Alforjal,
la
característica
de
que
gran
parte
de
ella
está
excavada
sorteando
la
abundante
roca
de
la
zona,
cuando
no
horadándola
directamente
en
algunos
pequeños
tramos.
La
fuente-bodega
está
construida
bastante
pegada
al
Camino
de
la
Villa
y
es
de
escasa
profundidad,
quizás
precisamente
por
la
dificultad
para
la
perforación
en
esta
zona
y/o
su
concreta ubicación cerca del camino.
Después
de
bajar
una
pronunciada
pendiente,
cavada
a
modo
de
tosca
senda
de
acceso,
nos
encontramos
con
la
puerta
de
madera
que
la
cierra.
Tras
ella,
una
escalera
de
piedra
con
apenas
ocho
peldaños
conduce
directamente
al
pozo
donde
mana
el
agua,
que
se
distingue ya desde la misma entrada.
Como
hemos
dicho,
su
función
más
usual
ha
sido
la
de
bodega,
sobre
todo
si
nos
aferramos
a
los
testimonios
que
nos
constan
y
que
hacen
referencia
específicamente
a
las
últimas
décadas
del
siglo
pasado,
antes
de
su
progresivo
abandono
al
comienzo
del
siglo presente.
En
este
sentido,
esta
fuente
cuenta
con
una
cavidad
o
sala
excavada
a
mano
derecha
de
la
entrada,
en
la
que
podemos
encontrar
una
cuba,
todavía
hoy
en
buen
estado,
con
su
asentamiento
y
otros
restos
correspondientes
a
enseres
y
utensilios
propios
de
su
uso
para
el
esparcimiento
enológico.
Desconocemos
si
la
cavidad
para
la
cuba
es
anterior,
posterior o simultánea a la primitiva construcción.
La
puerta
de
cerramiento
parece
aprovechar
una
bóveda
natural
pedestre,
que
es
rematada
con
barro
en
su
parte
superior,
para
cerrar
completamente
el
hueco
existente,
que
se
ha
reforzado
también
más
recientemente
con
cemento
moderno
en
alguna de sus partes.
Debajo, fotografías del interior de la fuente y de la bóveda de piedra.
Junto
a
la
fuente
existe
una
poco
habitual
construcción
en
forma
de
cubo
y
tejado
a
un
solo
agua,
que
contiene
un
único
habitáculo.
A
él
se
accede
por
una
pequeña
puerta
de
madera
en
superficie,
que
da
al
camino
y
que
pertenece
sin
duda
a
la
construcción
original.
Está
coronado
por
una
especie
de
sobrado,
que
recibe
luz
del
exterior
a
través
de
un
pequeño
ventanuco.
La
casa
cuenta
con
otro
acceso,
en
parte
subterráneo,
a
través
de
una
puerta
de
moderna
fabricación
metálica,
que
se
deduce
posterior
a
la
edificación original y que está situada precisamente a la altura de la puerta de la bodega.
Esta
construcción
contigua
a
la
fuente/bodega
se
utilizaba
como
lagar
(todavía
cuenta
con
los
elementos
propios)
y
por
la
puerta
existente
a
nivel
inferior
se
pasada
una
goma
para
llenar
directamente
la
cuba
de
la
bodega.
Sebas
fue
uno
de
los
últimos
tejareños
que
elaboró
vino
a
partir
del
producto
de
sus
propias
viñas.
Además,
acondicionó
un
espacio
exterior
junto
a
la
edificación,
a
modo
de
merendero
cubierto
con
una
parra,
en
el
que,
a
lo
largo
de
muchos
años,
agasajó
con
su
vino
a
prácticamente
todo el pueblo.