Vestigios
Ya
hemos
comentado
que,
en
el
entorno
de
la
zona
de
las
fuentes,
a
uno
y
otro
lado
del
camino,
se
pueden
apreciar
diversos
restos
y
vestigios
(piedras,
arena,
socavones,
extraños
desniveles,
huecos
con
más
o
menos
abertura
y
profundidad,
…),
todo
ello
sospechoso
de
que
en
el
pasado,
probablemente,
hubieran
existido
otras
fuentes
ahora
ya
derruidas
o
tapadas
(como
parece
deducirse
de
las
antiguas
fotos
aéreas),
o
acaso
intentos
de
su
construcción
finalmente
abortados,
algunos
de
los
cuales
nos
han
sido
confirmados por los diferentes testimonios.
Mi
tío
Patricio
aporta
datos
sobre
una
de
esas
iniciativas
fallidas
de
excavación
de
una
fuente
para
consumo
familiar.
Antes
de
que
se
realizara
en
Tejares
la
Concentración
Parcelaria,
el
abuelo
Pablo
contaba
con
una
pequeña
tierra
en
Las
Colmenillas,
como
se
conocía
a
este
terreno
colindante
con
las
fuentes
y
que
contaba
con
un
número
significativo de colmenas, de las cuales todavía se conservan patentes restos.
Mis
dos
tíos,
Blas
y
Patricio,
estuvieron
cavando
durante
largo
tiempo
y,
después
de
llegar
a
los
l4
metros
sin
encontrar
ni
el
más
mínimo
indicio
de
agua,
tuvieron
que
desistir
y
tapar
el
boquete
generado.
Lo
único
que
pudieron
extraer
en
cantidad
relevante
fue
el
que
ellos
denominan
como
«barrial
blanco»,
muy
apreciado
porque
lo
utilizaban
para
jalbegar
las
paredes
de
las
casas
y
sanearlas.
En
realidad,
se
supone
que
se
trata
del
caolín
(caolinita
o
arcilla
blanca),
hoy
también
muy
solicitado
y
cotizado,
ya
que
tiene
múltiples aplicaciones (cosmética, porcelana, medicina, …).
A
continuación,
algunas
fotos
de
los
vestigios
existentes
a
uno
y
otro
lado
del
camino,
más
evidentes
en
la
parte
sur
y,
en
ambas
orientaciones,
bastante
ocultos
por
la maleza y las zarzas que han ido colonizando estas tierras perdidas.
A
mano
derecha
del
Camino
de
la
Fuente,
hemos
marcado
una
zona
como
de
posibles
vestigios.
La
duda
surge
por
la
presencia
de
sospechosos
abultamientos,
junto
a
desniveles
y
pequeñas
depresiones,
todas
ellas
en
los
límites
de
una
pequeña
parcela
llana
y
con
cierta
elevación
sobre
el
resto.
Nos
cuentan
los
mayores
del
lugar
que
en
su
día
tuvo
allí
Dionisio
Izquierdo
una
especie
de
huerto,
que
al
parecer
estaba
todo
él
cercado
de
piedras.
Pero
donde
había
un
huerto,
lógico
sería
pensar
que
se
tendría
algún
acceso
a
agua
para
poderlo
regar.
Lo
cierto
es
que
nadie
recuerda
fuente
alguna
allí
y
que la huerta en Tejares tradicionalmente era y es de secano.