LA PAZ 

         Somos responsables de conseguir y mantener la paz.

         Todos y todas tenemos la responsabilidad de conseguir y mantener la paz en todas las situaciones y en todos los lugares: en Palestina, en Afganistán, en Nueva York, en Argelia, en Bosnia, en Colombia,... y también en Turégano, en clase y en el patio a la hora del recreo.

         No podemos sentarnos a esperar a que los políticos, los militares, los sabios, los policías, los ricos o los poderosos consigan la paz: no lo harán si no lo hacemos cada uno y cada una de nosotros durante todas las horas del día.

         Podemos luchar por la paz participando en grandes manifestaciones, en campañas internacionales y en organizaciones humanitarias que defienden el respeto a la vida, la dignidad de las personas en el mundo entero y luchan por erradicar la pobreza y la explotación de los más desfavorecidos. Pero es igual de importante practicar la no violencia activa en nuestro comportamiento de todos los días:

·        Rechazando la violencia en todas sus formas: física, sexual, psicológica, económica y social, especialmente cuando se ejerce sobre los más débiles, sobre los compañeros y compañeras rechazados, sobre los últimos en llegar.

·        Compartiendo nuestro tiempo y nuestros recursos materiales con generosidad.

·        Defendiendo la libertad de expresión y la diversidad de costumbres y culturas, esforzándonos por escuchar y dialogar, sin fanatismos ni rechazos.

·        Consumiendo los recursos sin excesos, de una forma responsable y mesurada, manteniendo el equilibrio ecológico y defendiendo la naturaleza.

·        Ayudando a desarrollar la comunidad en la que vivimos, fomentando la participación de forma igualitaria de todas las personas que la forman. También de los más desfavorecidos, de los inmigrantes, de las mujeres, de los parados, de los que no conocen nuestro idioma, de los menos inteligentes,... ¡de todos!

·        Y siendo siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier lugar del mundo.

Hoy, desde aquí, queremos pedir a todos los gobiernos del mundo que los conflictos se resuelvan de una forma racional y humana, que paren las guerras, ya que sólo desde la paz construiremos la paz.

A la página del día de la paz 
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