Nos
encontramos
ante
la
última
de
las
curiosidades
en
forma
de
fuente/bodega
de
la
zona de El Alforjal.
Situada
al
final
de
El
Alforjal
Alto,
a
la
orilla
del
Camino
de
la
Villa,
está
completamente
derruida
y
ya
sólo
queda
de
ella
una
pared
de
piedra
apenas
perceptible.
La
gente
del
pueblo
la
recuerda
como
bodega
y
no
como
fuente,
testimonio
que
ha
sido
confirmado
por
los
propios
familiares
de
Felipe
Carreras, quien fuera su propietario.
Tratándose
de
esta
zona
y
teniendo
en
cuenta
la
altura
de
la
capa
freática,
deberíamos
poner
en
duda si acaso no tuviera la doble función.
De
cualquier
manera,
y
si
recurrimos
a
las
fotos
áreas
antiguas
-en
concreto
la
de
1973-
descubrimos
que
la
fuente/bodega
de
esta
familia
tenía
una
estructura
y
una
disposición muy similares a la que poseían en la zona de las fuentes de los Colmenares.
Es
decir,
contaba
con
una
especie
de
zaguán
o
dependencia
al
aire
libre,
de
firme
factura
y
que
podía
hacer
las
veces
de
«contador»
o
merendero,
corroborando
así
su
función principal como bodega.
Lo
curioso
es
comprobar
que
en
ese
lugar
no
había
una
sola
estancia,
sino
dos,
perfectamente
delimitadas,
ante
lo
que
cabe
preguntarse
si
eran
dos
edificaciones
de
la
misma
bodega
o
en
realidad
pertenecían
a
dos
perforaciones
diferentes,
con
sus
correspondientes bocas cada una de ellas.
Desde
luego,
hoy
día
hay
un
montón
de
piedras
en
los
alrededores,
pero
sobre
todo
un
gran
pedrusco
y
un
desnivel
que
hacen
inimaginable
a
nivel
suelo
esta
estructura
que
se
adivina
desde el aire, dando pie al capítulo de las conjeturas.